¿Dupe o perfume de nicho original? Por qué sigo prefiriendo el original

Es una pregunta que me hacen bastante: si un dupe cuesta cinco o diez veces menos que el perfume de nicho original, ¿de verdad compensa pagar tanto más por el original? Mi opinión, después de comparar unos cuantos, es que sí —con matices.

La diferencia de precio es real

No lo voy a negar: un dupe o clon puede costar cinco, incluso diez veces menos que el perfume de nicho que imita. A nivel de precio, la diferencia pesa mucho en la decisión de compra, y lo entiendo perfectamente.

Por ejemplo, en su día, estaba obsesionado con el conocido Erba Pura de Xerjoff que en Amazon cuesta 165€, sin embargo no quería pagar esa cantidad y busqué por clones o dupes que fueran muy conseguidos, y dí con este de la marca o diseñador Paris Corner que vale 38€ en Amazon el mismo formato de 100ml. Y si bien el olor es «parecido» de salida, después la evolución del olor con el tiempo, etc, no es el mismo (aunque reconozco que el de Paris Corner no tiene mala duración). Cuento el detalle completo de esa compra en mi reseña de Voux Turquoise.

Por qué el original compensa, si de verdad te gusta

La calidad de los ingredientes, el diseño del frasco —que en muchos casos es prácticamente una pieza de arte—, la proyección y la duración compensan mucho el precio del original. Si se trata de un perfume que te ha encantado de verdad y que vas a llevar con frecuencia, para mí tiene mucho sentido invertir en el original en lugar de en un dupe.

Por qué un dupe se queda corto

Un dupe o clon suele acertar en la salida: las primeras notas pueden ser muy parecidas al original. El problema aparece después —cuando el perfume reposa sobre la piel, la duración y la proyección ya no son las mismas, y los ingredientes no evolucionan igual que en el perfume original. Es en el corazón y el fondo donde más se nota la diferencia de calidad.

¿Cuándo puede tener sentido un dupe?

Si lo que de verdad te importa es el precio, un dupe te puede valer perfectamente —no tengo ningún problema en decirlo. Pero si lo que quieres es de verdad ese perfume, con su calidad real, mi recomendación es que compres el original antes que el dupe: así tienes la seguridad de que el perfume va a ser bueno, te va a durar y es exactamente el que te gustó.

Si el problema es el precio del bote de 100 ml, baja de formato

Si el precio del formato grande te echa para atrás, la solución no tiene por qué ser el dupe: busca formatos más reducidos del perfume original. Ya hablé de esto con más detalle en decant vs. frasco completo, pero resumiendo:

  • Un decantador de 10 ml o menos, si solo quieres probarlo o usarlo poco
  • El formato de 30 ml, si te gusta y lo vas a usar con cierta regularidad
  • El de 50 ml, si te gusta mucho y sabes que lo vas a repetir
  • El de 100 ml solo cuando estés muy seguro de que es un perfume que vas a usar muy a menudo
Dupe/clon: 5-10 veces más barato, pero salida parecida y proyección/duración inferiores · Original en formato reducido (10-50 ml): el perfume real, a un coste mucho más accesible que el bote de 100 ml

Mi conclusión

Con un formato más pequeño del original tienes exactamente lo mismo que con el bote grande —el mismo perfume real, con su calidad, su duración y su proyección reales— a un coste mucho más accesible que el frasco de 100 ml, y sin las limitaciones de un dupe.

Para mí, esa es siempre mejor opción que comprar un clon: tienes la seguridad de que el olor y la calidad son los que realmente te gustaron, no una aproximación que se queda corta en cuanto pasan las primeras horas.

Autor

  • Alberto E

    Soy un aficionado a la perfumería masculina y comparto mi experiencia personal con los perfumes que compro, pruebo y utilizo en mi día a día. No soy perfumista profesional: cuento qué me gusta, qué no y cómo encaja cada fragancia según la época del año, la ocasión o mi estilo de vida.