Dónde aplicarte el perfume: mis zonas de siempre, según la época del año

Después de muchísimos años echándome perfume casi a diario, en oficina y en cualquier otro entorno, tengo bastante claro dónde me lo aplico y por qué —y también un problema real que me ha pasado más de una vez y que se puede evitar fácilmente.

Mis zonas principales, con la piel más expuesta (verano)

En época de calor, con la piel más al aire, estas son las zonas donde más me gusta aplicarme el perfume:

  • Antebrazos: es una zona que se mueve mucho cuando hablas con gente y gesticulas, así que la proyección del perfume es mayor que en otras partes.
  • Nuca: deja estela cuando vas caminando.
  • Parte superior del pecho: proyecta el perfume hacia delante, hacia quien tienes enfrente.

Cuando la piel está más cubierta (entretiempo e invierno)

Cuando llevas camisa, jersey, etc y la piel ya no está tan expuesta, cambio un poco el enfoque, pero la lógica es la misma:

  • Puños de la camisa o la parte exterior del jersey, a la altura del antebrazo —es el equivalente a aplicarlo directamente en la piel del brazo en verano.
  • Nuca y parte superior del pecho: siguen funcionando igual de bien en estas épocas del año.

Un problema real: las manchas amarillas en el cuello de la camisa

Esto lo he comprobado varias veces con distintos tejidos: cuando usas un perfume con un porcentaje de aceite alto (sobre todo los perfumes de nicho) y te lo aplicas justo en la base de la nuca, pegado al cuello de la camisa, el sudor y las temperaturas altas pueden dejar una marca amarilla alrededor del cuello —sobre todo en camisas blancas— que luego es muy difícil de quitar, porque no deja de ser aceite en contacto directo y prolongado con el tejido.

Consejo anti-mancha: no te lo eches pegado al cuello de la camisa. Sube el punto de aplicación un poco más arriba en la nuca, y en el pecho pulveriza por encima de la tela, a distancia prudente, sin empapar un solo punto.

La idea es que el perfume se proyecte y llegue algo a la tela, pero sin quedar tan impregnado como para que se note la mancha de cerca.

Para ocasiones más cercanas, como una cita

Si sé que voy a estar más cerca de alguien —una cita, por ejemplo—, añado algún punto más:

  • Detrás de la oreja: con uno o dos pulverizaciones es suficiente.
  • Cuello frontal, por encima del pecho.
  • Interior de las muñecas —no la parte exterior del antebrazo, sino la cara interna, más cerca de donde se juntan las manos.

Esto es lo que a mí me funciona después de años probando en el día a día, no una norma universal —pero si te sirve de punto de partida, para mí estas son las zonas que mejor resultado dan, tanto en proyección como para evitar sustos con la ropa. Y si te preguntas por qué prefiero echarme más perfume en la ropa que en la piel, lo explico en otro artículo.

Autor

  • Alberto E

    Soy un aficionado a la perfumería masculina y comparto mi experiencia personal con los perfumes que compro, pruebo y utilizo en mi día a día. No soy perfumista profesional: cuento qué me gusta, qué no y cómo encaja cada fragancia según la época del año, la ocasión o mi estilo de vida.